Cargando

‘El juego del calamar’: El sangriento juego de Netflix es uno de los éxitos del año

Vuelve a irrumpir el cine surcoreano con una serie sorprendente y adictiva que te va a romper los esquemas.

F.G.

Netflix lo ha vuelto a hacer. Una serie que nadie espera. Alejada de los focos de Hollywood. Y catapultada hacia un éxito rotundo mundial. ‘El juego del calamar’ es una de las series del año de la plataforma, y probablemente, lo será de todo el panorama series. Un auténtico fenómeno que te va a aportar un batido de suspense, terror y dilemas morales para dejarte medio mareado. Adéntrate sin miramientos cuanto antes, sientate y disfruta (si puedes) de este espectáculo tan inusual!

‘El juego del calamar’ es una historia de supervivencia de un grupo de escogidos que, acuciados por sus deudas, deciden emprender esta aventura de supervivencia para volver a retomar las riendas de sus vidas. Un grupo de protagonistas de lo más variopinto con el que tendrás para escoger para sentirte identificado con cualquiera de ellos.

Todas las actrices y actores ofrecen un gran trabajo, muy expresivos, con la sobreactuación típica del cine asiático, y llevando algún estereotipo a su máxima expresión. Destacaría sobre todo el trabajo del protagonista principal Seong (Lee Jung-jae), con gesto hiperexpresivo y una sonrisa empalagosa que te dan ganas de desearle lo mejor en la vida (y en el juego, claro). Y el enternecedor abuelo Oh (Oh Young-soo) que te engancha desde los primeros fotogramas. Verlo saltar y pasárselo pipa en el primer juego es una maravilla de buenrollismo. Nombro estos dos por no hacerlo con todos, que están a un gran nivel.

Un juego de dilemas

Como es evidente, uno de los reclamos principales son la brutalidad de las sangrientas escenas de acción. Los creadores no tienen ningún miramiento en mostrarte lo que sea, como sea. Y los jugadores por momentos parecen palillos de feria esperando el balín. Una locura. No deja de ser irónico y brillante que el contexto para todas estas escenas violentas sean juegos de infancia. Dantesco!

Sin embargo, la serie es muy inteligente planteándote a lo largo de la trama todo un listado de dilemas éticos que darían para muchas discusiones de sobremesa. ¿Hasta dónde estarías dispuesto a llegar por una suma importante de dinero?. ¿Cuánto vale la vida humana?. ¿Estarías dispuesto a traicionar a cualquiera por conseguir tus objetivos?. ¿Somos capaces de cualquier cosa en un momento de crisis?. ¿Matarías a alguien?. ¿Y si tu vida está en juego?.

Los personajes viven esos dilemas, y toman decisiones al respecto. Y es francamente estimulante que te remuevan las tripas y las neuronas para que te hagas la pregunta: ¿Qué haría yo? ¿Dónde está mi límite?

¿Para quién la recomendamos?

Si eres fan de la mítica Battle Royale, te gustan películas como Cube, El Hoyo, El experimento, Saw, o estás esperando la segunda temporada de Alice in Borderland, esta serie es para ti. ¿Te gusta cuando se intenta justificar la violencia sin remordimientos? ¿Películas que muestran poder desmedido, fascismo y egoísmo? Nada de cine de terror paranormal, a ti te gustan las partes de Walking Dead sin zombies. Pues esta serie para ti.

Aquí ya os recomendamos la serie coreana Alice in Borderland, y la verdad creemos que compiten en un mismo terreno. ¿Cuál os gusta más? A nosotros las pruebas de Alice in Borderland nos parecieron más macabras y entretenidas (por su tensión), aunque la serie es como más para adolescentes y más fantasiosa, mientras que esta nos parece que tiene una trama más creíble y con tramas más adultas. Dejarnos vuestros comentarios. Os leemos.

Habrá que esperar para más juegos

¿Habrá segunda temporada? La pregunta del millón de toda serie que lo rompe en su primer año. El director Hwang Dong-hyuk en la revista ‘Variety’ ha declarado que no tiene claro de que vaya a haberla, pues es un proceso agotador y no tiene una idea desarrollada al respecto. Sin embargo, la presión de Netflix y los fans igual podrían hacerle cambiar de opinión. Habrá que esperar.

Y recuerda, si un día recibes esta tarjeta. Tiembla.

Deja un comentario